Estados Unidos envía aproximadamente 2.500 marines y tres buques de guerra desde San Diego al Oriente Medio, según Associated Press. El refuerzo duplica el contingente en el teatro de operaciones y contradice la retórica de Trump sobre “reducir” la presencia militar.
La movilización incluye buques anfibios capaces de desembarcar tropas en territorio hostil, señal de que el Pentágono mantiene abierta la opción de operación terrestre en la costa iraní.
Expertos militares advierten que la reapertura forzada del Estrecho de Ormuz podría requerir tropas terrestres en una operación “que podría prolongarse durante años”, según Jonathan Schroden, del Centro de Análisis Naval.
La portavoz de la Casa Blanca estimó entre cuatro y seis semanas para completar la misión. El envío de refuerzos sugiere un cronograma mucho más largo.








