EL Mundo
Diário Carioca
EJE ANTICOLONIAL

Rusia y China blindan a Cuba contra la “opresión” de EE.UU.

En Pekín, Lavrov y Wang Yi reafirman su alianza estratégica, garantizan petróleo para la isla y exigen el fin del bloqueo económico estadounidense.
Ministro das Relações Exteriores da Rússia, Serguei Lavrov, em visita à China, se reuniu com seu homólogo chinês, Wang Yi, em Pequim, em 14 de abril de 2026 | Crédito: Ministério das Relações Exteriores da Rússia

El ajedrez geopolítico de 2026 acaba de mover piezas pesadas en el Caribe. En una reunión de alto nivel en Pekín, los gobiernos de Rusia y China reafirmaron lo que Washington más temía: una alianza inquebrable para mantener a Cuba respirando. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, y su homólogo chino, Wang Yi, no solo prometieron apoyo diplomático, sino que entregaron lo que la isla más necesita para frenar su crisis energética: petróleo.

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Moscú ya despachó el primer buque con 100.000 toneladas de combustible, un salvavidas vital para una nación que sufre apagones crónicos y un bloqueo que dura ya décadas. Lavrov, conocido por su retórica afilada, no escatimó adjetivos al exigir que Estados Unidos abandone lo que calificó como una política de “opresión colonial” contra naciones soberanas.

El Sur Global contra la Hegemonía

La visita de Estado de Lavrov a China va más allá de la solidaridad con La Habana. Consolida un frente que busca vaciar la influencia norteamericana en el Sur Global. Según la agencia Xinhua, el orden del día es restaurar la autoridad de la ONU y promover el multilateralismo, utilizando bloques como el BRICS y la Organización de Cooperación de Shanghái como herramientas de equilibrio de poder.

El presidente chino, Xi Jinping, reforzó la necesidad de una “coordinación estratégica aún más cercana”. Para Pekín y Moscú, el apoyo a Cuba y Venezuela no es mera caridad ideológica, sino una estrategia de proximidad y complementariedad para proteger sus propios intereses legítimos ante “cambios nunca vistos en un siglo”.

Crisis en Cadena

El escenario internacional fue descrito por Lavrov como un terreno de “severas pruebas”. La agenda en Pekín atravesó las tensiones en Oriente Medio, la crisis ucraniana y la inestabilidad en América Latina. Al blindar a Cuba, Rusia y China envían un mensaje claro: el aislamiento intentado por Washington ha fallado sistemáticamente.

Mientras La Habana resiste bajo el peso de las sanciones, el apoyo sino-ruso garantiza que la isla permanezca como un enclave estratégico en un orden internacional que Pekín clasifica como “más justo y razonable”. Para el Diário Carioca, lo que se ve en Pekín es el entierro definitivo de la Doctrina Monroe bajo el peso de los barriles de petróleo rusos y el crédito chino.

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