
El rigor de la justicia brasileña frente al racismo
El 6 de febrero de 2026, la justicia de Río de Janeiro ha enviado un mensaje contundente: el racismo no es negociable. La orden de prisión preventiva contra la abogada argentina Agostina Paez, dictada por la 37ª Sala de lo Penal, marca un endurecimiento en la aplicación de la ley. El magistrado desestimó la retórica victimista de las redes sociales, calificando la libertad de Paez como un riesgo directo para la instrucción del caso y la soberanía de la ley brasileña. El “desespero” de la acusada es visto por el tribunal como la consecuencia natural de un sistema que ha dejado de tolerar la injuria racial como una infracción menor.
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Nota do Editor: Análise de Contexto.Impacto: Este caso consolida a Brasil como una jurisdicción de alto riesgo para los delitos de odio. La decisión afecta al flujo turístico y a la diplomacia del Mercosur, señalando que la dignidad racial en territorio brasileño está por encima de cualquier protocolo de libertad vigilada para extranjeros.Este caso consolida a Brasil como una jurisdicción de alto riesgo para los delitos de odio. La decisión afecta al flujo turístico y a la diplomacia del Mercosur, señalando que la dignidad racial en territorio brasileño está por encima de cualquier protocolo de libertad vigilada para extranjeros.El Déspota Racista e Irracional: Trump publica un vídeo que retrata a los Obama como monos La borrasca Leonardo castiga el sur de España: Miles de desalojados y reservas hídricas al límite “Lo siento”: Acorralado, Starmer pide perdón a las víctimas de Epstein y admite un error fatal al nombrar a Mandelson EE. UU. fuerza un desenlace para la guerra en Ucrania en medio de una ofensiva invernal récord El “marido brasileño” y los archivos Epstein: la crisis que asfixia el gobierno de Keir Starmer
Crónica de una agresión en Ipanema
Los hechos, ocurridos en la calle Vinícius de Moraes en el barrio de Ipanema, describen un comportamiento que la legislación de 2026 castiga con penas de dos a cinco años de prisión. Paez está acusada de proferir insultos sistemáticos como “negro” y “mono” contra empleados de un establecimiento, acompañando las ofensas con gestos que imitaban a un animal. La gravedad del caso se acentúa por la persistencia de la acusada, quien, a pesar de ser advertida sobre la ilegalidad de sus actos, continuó con las agresiones. Su condición de abogada elimina cualquier posibilidad de alegar desconocimiento de la norma.
El argumento judicial: Riesgo de fuga y protección de víctimas
En el auto de prisión, el juez enfatizó que la libertad de Agostina Paez podría intimidar a las víctimas y comprometer la recolección de pruebas esenciales. El factor decisivo fue el “peligro de fuga” hacia Argentina, país donde los procesos de extradición por delitos de odio suelen enfrentar complejos obstáculos diplomáticos. En 2026, la justicia brasileña actúa de forma pedagógica para asegurar que las fronteras no se conviertan en escudos para la impunidad de delitos cometidos en su territorio.
Puntos Clave
- Agostina Paez utiliza las redes sociales para intentar frenar la orden de prisión preventiva.
- El magistrado identifica riesgo de fuga e intimidación de testigos como pilares de la decisión.
- La acusada ya portaba una tobillera electrónica, medida considerada insuficiente por el juez.
- El delito de injuria racial en Brasil no admite fianza ni condescendencia en 2026.
Datos Clave
- 05/02/2026: Fecha en la que se decretó oficialmente la prisión preventiva.
- 37ª Sala de lo Penal: Unidad judicial responsable del rigoroso despacho de custodia.
- “Desesperada”: Término central usado por la propia acusada en su vídeo apelativo.
- 2 a 5 años: Rango de pena de prisión previsto para el delito de injuria racial.
- Ipanema: Lugar del incidente que ha generado la crisis jurídica y diplomática.





