
La tensión entre Irán y Estados Unidos alcanzó un punto crítico este martes con dos incidentes militares de alto impacto.
Barcos iraníes intentaron detener al petrolero Stena Imperative en el Estrecho de Ormuz, mientras que en el Mar Arábigo, un caza F-35 estadounidense derribó un dron Shahed-139 que se acercaba agresivamente al portaaviones Abraham Lincoln.
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Estos eventos demuestran la fragilidad del comercio marítimo internacional en zonas controladas por Teerán, donde cualquier error de cálculo podría desencadenar un conflicto de proporciones globales.





